jueves, 26 de marzo de 2015

LA QUEMA DE EDIFICIOS RELIGIOSOS EN MAYO DE 1931. CAUSAS Y PRINCIPALES HECHOS.

Este artículo es un trabajo hecho por dos alumnas de 2º de Bachillerato, Alba Gómez e Irene Álvarez. Les propuse como tema que investigaran en fuentes primarias sobre los sucesos anticlericales que ocurrieron en Mayo de 1931 en la reciente proclamada Segunda República Española. El resultado ha resultado magnífico porque, aún haciendo el trabajo por separado, el resultado ha sido complementario. Alba ha indagado sobre las causas y ha reflexionado sobre artículos y editoriales de periódicos de distintas ideologías. Irene, en cambio, ha insistido más en el reportaje gráfico de los sucesos acontecidos en Madrid como en otras provincias.

El trabajo de Alba Gómez 

Sucesos del Lunes 11 de Mayo de 1931

1. INTRODUCCIÓN:
Tras la caída de la monarquía con el exilio de Alfonso XIII debido a los resultado de las elecciones convocadas, el 14 de abril de 1931 se proclama la Segunda República, que nace teniendo en cuenta la crisis económica mundial. Durante el Gobierno Provisional, creado por el Comité Revolucionario, puesto que aún no se había elegido un presidente de la república, los representantes del Comité Revolucionario tuvieron que adoptar medidas inmediatas para resolver los primeros problemas, como por ejemplo, los atentados a conventos que tuvieron lugar el 11 de mayo de 1931. Estos atentados tienen su contexto en el que el sector conservador, que no estuvo de acuerdo con la República, decidió reaccionar. Éste fue el caso de la Iglesia debido a que los republicanos toaron medidas anticlericales que no favorecían a la Iglesia ni a los católicos pues se creó un estado laico. Un obispo que decidió reaccionar fue el Cardenal Segura (privado y representante de los católicos españoles) que escribió una pastoral, carta en la que alaba a la monarquía y critica y discrimina la República. Ante esta pastoral, publicada en el Boletín Eclesiástico del Arzobispado de Toledo,  es interpretada por el Gobierno Provisional como una interferencia política, por lo que el Estado decide expulsar al Cardenal, que fue muy juzgado por la opinión pública, y muy criticado en periódicos de ideología más liberal:


En la primera imagen, el Cardenal Segura queda definido como: ''una persona sombría y nacida con cuatro siglos de retraso'' debido a sus convencionalismos con respecto a otros obispos que son más liberales como por ejemplo el obispo Antonio Acuña que ''se puso frente a las huestes comuneras para luchar contra los despilfarros de Carlos I''.
En la segunda imagen se comenta el motivo por el cual el Cardenal fue expulsado y además reproduce las palabras que dijo en la pastoral publicada en el Boletín Eclesiástico.
Las consecuencias o la trascendencia de la publicación de esta pastoral fue que el 11 de mayo de 1931, ocasionó una ''semana trágica''  puesto que las iglesias, conventos u otras instituciones religiosas fueron quemadas. Hoy en día no se sabe quién fue el verdadero culpable: si lo más radicales desde el bando de Lerroux, los monárquicos o los comunistas.

2. INFORMACIÓN ATENTADOS A CONVENTOS:
A los veintisiete días de la proclamación de la II República se iniciaron una serie de graves acontecimientos en Madrid el 10 de mayo de 1931 en la que una serie de personas se dedicaron a quemar conventos, ante la impasibilidad de las fuerzas de Orden Público. Según los diferentes periódicos podemos encontrar diferentes posiciones a la hora de acusar al verdadero culpable de la quema de conventos e iglesias.
Por ejemplo, en el periódico Crisol acusa al Círculo Monárquico de ser el culpable de estos sucesos:


Ya sólo el titular nos avisa de la ideología política del periódico, plenamente antimonárquico, republicano.:



En estos fragmentos, los periodistas republicanos señalan que ante la implantación de la República que implicó un cambio de régimen político, de costumbres y sobre todo, un cambio de corrientes espirituales (estado laico) derivó la inconformidad de los sectores más monárquicos y conservadores, que nunca terminaron de aceptar este nuevo cambio, y por ello anuncian que la semana pasada al incidente, registraron varios síntomas de reacción monárquica y por ello se celebró una reunión en la sociedad titulada “Círculo Monárquico Independiente”, trascendiendo a la calle la noticia de que estaban tramando una conspiración contra la República. Se preparó para el día siguiente, la quema de conventos de Madrid como protesta por el Gobierno Provisional anticlerical y además debido a la expulsión del Cardenal Segura, O EL PRIMADO, que también es criticado en el periódico:



Además, en esta parte del periódico, en el segundo párrafo se observa la rivalidad y las diferentes ideologías entre los diferentes periódicos, por lo que es difícil de saber quién tiene razón : ''los periódicos de la derechas están escandalizados por lo que llaman campaña del ministro de Justicia y de los periódicos de izquierdas contra el arzobispo primado''
 Y así frente a la residencia de los Jesuitas , hicieron arder sus iglesias .En vista de este suceso, la masa se dedicó a quemar iglesias y conventos:



En el periódico La Voz, reproduce las palabras del presidente del Gobierno Provisional, Niceto Alcalá Zamora, culpando de igual manera a los Monárquicos. Además, en este periódico citan diversas iglesias y otras infraestructuras religiosas que fueron quemadas, por ejemplo:
-La iglesia de Bellasvistas.
-El Colegio de Huérfanas de la Pastora.



3. CONCLUSIÓN:
Según las fuentes de información encontradas, parece ser que los monárquicos fueron los verdaderos responsables de los atentados a los conventos, aunque podría decirse que los periódicos monárquicos afirman que no tienen la culpa de esos sucesos. En consecuencia, aún no se sabe quién es el verdadero culpable, puesto como se ha podido observar, los diferentes periódicos divulgan información contraria:
EJEMPLOS:
 Y así, Solidaridad Obrera, órgano de la Confederación Regional del Trabajo de Cataluña y portavoz de la Confederación Nacional de Trabajo de España, en su número 149 del 12-V-1931, se podía leer:

''¡Pueblo! Las hordas monárquicas atacan la libertad. Defiéndela con energía. El pueblo de Madrid, con gesto viril rechaza la emboscada. Quema de numerosos conventos. Se ha declarado el estado de guerra. Los monárquicos embriagan a unos gitanos, les dan dos pesetas, los arman de porras y les dicen que vitoreen al Borbón.''
El diario gráfico Ahora en su número 126, también del martes 12 de mayo de 1931, aparece en huecograbado el general Queipo de Llano “leyendo el bando de proclamación del estado de guerra y dirigiendo una vibrante alocución a las masas, invitándolas a respetar la República y conservar el orden”, y en la primera página se narraban, en plan casi telegráfico, los principales acontecimientos de la jornada:
“En Madrid fueron incendiados diez conventos, varios de los cuales quedaron completamente destruidos”. “Una imprudente manifestación de un grupo de jóvenes monárquicos provoca graves disturbios”. “Las masas se dirigen a la redacción de ‘ABC’, intentando asaltarlo, y son contenidas a tiros”. El director de ‘ABC’ ha sido encarcelado”. “Se intentó paralizar la vida de Madrid, y la Unión General de Trabajadores y el partido socialista lucharon enérgicamente por mantener el orden”. “El Gobierno declara enemigos de la República a los perturbadores”.

4. BIBLIOGRAFÍA
Apuntes tomados en clase.


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 El trabajo de Irene Álvarez


Trabajo acerca de los sucesos acaecidos en 1931.

No hay otro pueblo que el organizado. La multitud caótica o informe no es democracia  sino carne consignada a tiranías, afirma la Agrupación al Servicio de la República. Unas cuantas ciudades de la Republica han sido vandalizadas por pequeñas turbas de incendiarios. En Madrid, Málaga, Alicante, Granada, humean los edificios donde vivían gentes que, por cierto, han causado durante centurias daños enormes a la nación española; pero que hoy, precisamente hoy, cuando ya no tienen el poder público en la mano, son por completo inocuas. Porque eso, la detentación y manejo del poder público, eran la única fuerza nociva de que gozaban. Extirpados sus privilegios mano a mano con los otros grupos sociales, las órdenes religiosas significan en España poco más que nada. Su influencia era grande, pero prestada y procedía del Estado.

Lugares donde se produjeron los asaltos e incendios de conventos y estancias religiosas.

Creer otra cosa es ignorar por completo la verdadera realidad de nuestra vida colectiva. Quemar, pues, conventos e iglesias no demuestra ni verdadero celo republicano, ni espíritu de avanzada, sino más bien un fetichismo primitivo o criminal, que lleva lo mismo a adorar las cosas materiales que a destruirlas. El hecho repugnante avisa del único peligro grande y efectivo que para la República existe; que no acierte a desprenderse de las formas y las retóricas de una arcaica democracia en vez de asentarse, desde luego e inexorablemente, en un estilo de nueva democracia. Inspirados por ésta no hubieran quemado los edificios, sino que más bien se habrían propuesto utilizarlos para fines sociales. La imagen de la España incendiaria, la España del fuego inquisitorial les habría impedido, si fuesen de verdad hombres de esta hora, recaer en esos estúpidos usos crematorios.

EN MADRID

Los estudiantes madrileños en los pasados sucesos fueron invitados por los alborotadores a unirse a ellos para que cooperaran en la destrucción de conventos e iglesias. Los muchachos, conscientes de su deber, se negaron en absoluto y permanecieron en los centros de enseñanza, asistiendo normalmente a sus clases.

Por lo mismo, la extrañeza de ellos no tuvo límite cuando, desenvolviéndose normalmente las clases en la Universidad Central, con una absoluta sensación de tranquilidad, se dio la orden de suspensión por la autoridad académica, con evidente desconocimiento del momento y de la actitud de los escolares, y en contraste marcadísimo con la visión aceitada de ellos.  La Voz (Madrid). 12/5/1931, página 1.

INCENDIO DEL CONVENTO DE MARAVILLAS, EN LA CALLE DE BRAVO MURILLO.




Un testigo de los acontecimientos fue un muy joven Julio Caro Baroja que relató más tarde lo que vio:
''A las doce de la mañana, a las doce y cuarto, a la una y cinco, se avisó del Colegio de Jesuitas de la calle de la Flor a la Dirección de Seguridad que el incendio cobraba proporciones grandes. La gente pasaba, o medrosa o indiferente, por las proximidades, viendo salir el humo por las ventanas. Los incendiarios desaparecieron rápidos y organizados. El que vio aquello (y yo lo vi) no podía imaginarse que se desenvolviera así una clásica acción anticlerical. En una de las paredes ahumadas podía leerse después este letrero:
''Abajo los jesuitas
La justicia del pueblo
por ladrones.''
Ardieron así el convento de las Vallecas y la iglesia de Santa Teresa, de los carmelitas descalzos. (…) Por tener mi domicilio cerca, vi arder el convento de los carmelitas. Era por la mañana, ya avanzada ésta. Unos grupos de hombres habían prendido fuego a la iglesia, y mientras ardían tiraban por las ventanas de la residencia enseres y libros. Entre éstos, un ejemplar de la Enciclopedia Espasa. Recuerdo cómo dos o tres hombres sacaron a un fraile viejo, alto, de buen aspecto, custodiado, para que nadie se metiera con él, mientras que otro reprendía a un compañero, que -al parecer- quería llevarse un tomo o unas láminas del podre repertorio enciclopédico: “Camarada, no hemos venido aquí para robar”, etc. Tiempo después vi incendiada una pequeña iglesia cerca de la plaza de Santa Ana, en la calle del Príncipe. La gente pasaba una vez más junto a ella torva o medrosa, y hubo algún gesto claro de disgusto. Una mujercilla desgreñada lo observó y dijo que los padecimientos del obrero tenían más importancia que aquella crema. ‘‘El Heraldo de Madrid. 13/5/1931, página 16.

EN BARCELONA

Los espíritus pusilánimes temían que los sucesos de Madrid tuvieran inmediata repercusión en Barcelona. Aparte de que sucedieran en proporciones mucho mayores y en un ambiente de tragedia intensa, que no fue alcanzado en Madrid, Barcelona tenía un recuerdo de la quema de los conventos producidos en la Semana Trágica en 1909. En los incendios de los conventos que fueron quemados, respetándose en casi todos a las personas, se observa una reacción ciudadana que hace afirmar que la capital de Cataluña no ofrecerá a las demás el ejemplo de perturbaciones infecundas, sin que ello no quiera decir que no quepa la posibilidad de una intentona, porque en una ciudad como Barcelona es imposible tener el control completo de una serie de elementos indeseables que la pueblan. La Voz (Madrid). 12/5/1931, página 5.

EN MÁLAGA
Durante toda la mañana continuaron ardiendo los edificios de los jesuitas, palacio Episcopal y Unión Mercantil. El incendio de la residencia del obispo se propagó al convento de los Maristas, y el de la Unión Mercantil a una casa inmediata. Los bomberos trabajan con gran denuedo para cortar el incendio. También a última hora de la madrugada fue incendiado el convento de los Agustinos. Los religiosos y alumnos internos habían salido del edificio horas antes. El fuego se propagó al convento de Teresianas. Poco antes de las cinco de la mañana llegaron los bomberos, que comenzaron a localizar el fuego.
Desde las cinco de la mañana los incendios y saqueos de iglesias se sucedieron sin interrupción. También fue saqueado e incendiado el almacén que los señores Creixell poseen. Las pérdidas sufridas por estos señores se calculan en millón y medio de pesetas. Se han perdido numerosas obras de arte, entre ellas el famoso Cristo de Mena, de la iglesia de Santo Domingo.
Se han presentado gran número de heridos, algunos de bala, otros de arma blanca, y la mayoría de quemaduras y golpes. A las siete de la mañana llegó en "auto", procedente de Madrid, el gobernador propietario señor Jaén, que tenía conocimiento de los sucesos desarrollados en Málaga. La Voz (Madrid). 12/5/1931, página 5.




EN SEVILLA
Próximamente a las dos de esta madrugada, numerosos grupos que llevaban banderas republicanas volvieron a situarse frente al colegio de los jesuitas de la plaza de Villasis, armados algunos con martillos y barras de hierro y provistos de latas de petróleo y gasolina. Rociaron con la materia inflamable la puerta del colegio y lograron derribarla. En cuanto echaron abajo la puerta penetraron en el patio, rodeándolo con petróleo y prendiéndole fuego. En un momento comenzó a arder el interior del colegio, y el fuego tomó rápidamente grandes proporciones. La multitud sacó varios baúles que encontraron en el interior del edificio con ropas de oficiar a la plaza de Villasis, y les prendieron fuego en medio de la plaza.  En el colegio de los jesuitas no había nadie. Los niños que allí reciben educación los habían sacado por la tarde.
A las dos y media llegaron en autocamiones fuerzas de la Guardia Civil que se limitaron también a presenciar el incendio por no poderlo atajar. Casi a las tres de la madrugada llegaron a la plaza de Villasis nuevamente los bomberos que han comenzado, protegidos por la fuerza pública, a actuar. La Voz (Madrid). 12/5/1931, página 5.

EN ALICANTE
A las nueve de la noche, una multitud excitadísima se dirigió al convento de los Salesianos, derribando las puertas e incendiándolas. La comunidad, que se hallaba en el interior, fue sacada a empujones, pero la Ira de la multitud fue contenida por varios republicanos, quienes lograron llevar a los religiosos a la Comisaria de Vigilancia y al cuartel de la Guardia Civil.

Una multitud, conocedora de los sucesos de Madrid, ha asaltado la residencia de los Jesuitas. Destrozó todo el mobiliario, arrojándolo por los balcones. También destrozó el torno de un convento de Capuchinos situado enfrente. Durante el asalto al convento de los Salesianos resultó herido Luis Macía, el cual sufre una herida de bala en el pecho que le atraviesa un pulmón, con orificio de salida, siendo su estado gravísimo. La Redacción y los talleres del  diario católico "La Voz de Levante" han sido asaltados. Los asaltantes destrozaron las máquinas y arrojaron a la calle las bobinas de papel. También arrancaron totalmente un amplio ventanal que daba a la calle. En la avenida de Méndez Núñez se formó una manifestación para protestar contra el hecho que ha ocasionado la víctima. La Voz (Madrid). 12/5/1931.
EN ZARAGOZA
Desde las primeras horas de la tarde se ha notado en esta capital una animación extraordinaria. La aparición del "Diario de Avisos" fue acogida con verdadera impaciencia, formándose colas larguísimas para adquirir el periódico. A las siete y media se organizó una pequeña manifestación, que recorrió las calles más céntricas de la población. A la cabeza de la misma, integrada en su mayoría por jóvenes, iba un muchacho portador de una bandera republicana, y otro, junto a él, llevando un cartelón con el siguiente rótulo:
"La juventud revolucionaria
protesta contra los sucesos provocados
por los monárquicos de Madrid. ‘‘
Y en el reverso se leía:
''CIUDADANOS: REVOLUCIÓN''
La manifestación descendió por el paseo de la Independencia y la calle de Alfonso, llegando hasta la plaza del Pilar. En ella prorrumpió en gritos de "¡Muera el rey!" y otros análogos. A las nueve, un grupo muy numeroso se situó frente al palacio arzobispal en actitud de protesta. Unos muchachos se aprovisionaron de gasolina y rociaron con ella la parte baja del palacio, produciendo el hecho la natural alarma en los ocupantes del edificio y en los vecinos de las fincas colindantes. La Voz (Madrid).12/5/1931, página 5.

EN CÁDIZ
El servicio de bomberos intenta en estos momentos reducir el incendio del convento de Santo Domingo. Las turbas saquearon la Iglesia, echando al fuego los ornamentos, imágenes y altares. Recorrieron el edificio, y no hallando a los frailes, prendieron fuego a distintas dependencias. A última hora se dirigieron a la residencia de, jesuitas, penetrando violentamente en el edificio, arrojando los muebles por los balcones y destrozando totalmente las habitaciones.
Las iglesias saqueadas durante la madrugada han sido la del Carmen, San Agustín y San Francisco. El Convento de Santo Domingo fue incendiado por los cuatro costados y está aún ardiendo. Los frailes Dominicios escaparon del edificio haciendo un agujero en un tabique que comunicaba con un garaje. Los asaltantes destruyeron por completo los muebles y enseres.
Después fueron al Círculo de la Unión Monárquica, al Centro de Estudiantes Católicos y a la residencia de jesuitas, donde causaron enormes destrozos en los enseres y mobiliario. Los religiosos lograron escapar por una ventana de la fachada trasera. Únicamente quedó en el local el rector, don Raimundo Samarita, que fue curado en el hospital de lesiones graves. Se ignora si las heridas se las causó casualmente o le fueron producidas por agresión.

Las tropas ocuparon los sitios principales de la población. En la plaza del Ayuntamiento hay un retén de ametralladoras. Los guardias proceden a rescatar en numerosos domicilios infinidad de objetos distintos, mantos de las imágenes, candelabros y otros objetos que fueron robados en las iglesias. Hay ocho detenidos. Las monjas de la mayoría de los conventos abandonaron éstos de madrugada. La población empieza a recobrar la calma. El viento incrementa el fuego del convento de Santo Domingo. La Voz (Madrid). 12/5/1931, página 5.

Otros lugares también sufrieron incendios así como Valencia, Toledo, Bilbao, Aranjuez...

BIBLIOGRAFÍA
Las imágenes las he recogido de diferentes páginas informativas acerca de los sucesos producidos a los 27 días de ser estrenada la República:















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